Un vistazo a algunas pedagogías críticas
La semana pasada hicimos un breve recorrido de cómo ha evolucionado la educación (en la cultura occidental europea, al menos) y de dónde surge el actual sistema de la educación pública. Pero antes de adentrarnos en él es importante echar un vistazo a otras perspectiva críticas con ese sistema. Perspectivas, además, que vienen de contextos culturales e ideológicos muy diversos. No están en esta selección, claro, todas las que son. Pero sí son confrontacionales, a mi parecer, todas las que están aquí.
Sir Ken Robinson nos ayuda a desmontar la lógica "industrial" del sistema educativo. La escuela como fábrica, diseñada de acuerdo a las necesidades y la mentalidad de la revolución industrial del s. XVIII y s. XIX, como espacio donde los estudiantes, divididos por edades, entran en una especie de línea de producción para estandarizar ciertos resultados productivos, un programa de conocimientos o competencias que lees haga más dóciles y útiles como mano de obra futura de ese sistema económico. La clave de la crítica de Robinson es la constatación de que el sistema educativo no solo no promueve la creatividad del ser humano sino que la va apagando paulatinamente, obligando al estudiante a volverse un "reproductor" de ciertos ejercicios y discursos. Resuena aquí, ¿no?, el concepto de "educación bancaria" de Paulo Freire. Robinson, no obstante, sigue creyendo en la escuela, en la educación pública, como institución desde la cual educar a la sociedad. Pero propone un tipo de escuela diferente, una escuela "no industrial, sino agrícola", en el sentido de que los programas educativos y la formación de los docentes estén orientados a "cultivar" el natural deseo de aprender y socializar del ser humano. Otros educadores antes que él han ofrecido modelos escolares afines, como las escuelas Montessori o Waldorf.
En el caso de Sugata Mitra, su apuesta es más disruptiva. Tal vez el problema es pensar que el aprendizaje depende de una organización especializada en la enseñanza. Pero para Mitra, ingeniero e inventor, el ser humano es una maravillosa máquina diseñada genéticamente para aprender y lo que necesita es la mayor libertad posible para hacerlo y un recurso o herramienta de información e interacción que le permita desplegar (solo o con otros) su curiosidad. En el contexto actual, ese recurso es el ordenador y su "nube" un océano (casi ilimitado, caótico, complejo, multisituado) de conocimiento. Su programa concreto, "a hole in the wall" (un agujero en el muro) documenta (los graba, de hecho) procesos de aprendizaje sorprendentemente eficientes activados, tan solo, ofreciendo a niños de bajos recursos económicos la posibilidad de interactuar con un ordenador, sin supervisión de adultos, sin un currículum que les diga qué o cómo tienen que aprender. Pensada así, la escuela debería transformarse en un lugar no muy diferente a una biblioteca, con espacios de convivencia y con recursos de información (ordenadores, objetos de aprendizaje, herramientas de Inteligencia Artificial). Y, de hecho, hay muchas iniciativas de este tipo ya en marcha. La que me ha tocado conocer de cerca son los "learning commons" en el Tec de Monterrey, en México.
Miguel Antxo Bastos, desde su perspectiva anarco-capitalista, critica al Estado, a cualquier estado de cualquier ideología, por haberse adueñado de los sistemas oficiales de educación. En concreto, denuncia cómo el currículum oficial de la escuela es un sistema de adoctrinamiento para hacernos "buenos ciudadanos", es decir, personas subordinadas a los intereses y lógicas del aparato del Estado de nuestro país. El programa de Geografía, por ejemplo, refuerza la idea de que existe tal cosa como "nuestro país", de acuerdo a las divisiones administrativas y fronteras actuales. Y el currículum de Historia nos inocula el azúcar ideológico del orgullo patriota. Pero no solo eso. Las matemáticas, por ejemplo, nos desconectan de los saberes locales y nos entrenan en el tipo de mente dócil a la lógica administrativa del Estado.
Más allá de sus críticas frontales a la escuela, Ivan Illich desarrolla una contrapropuesta educativa, basada en la capacidad de los individuos para autoorganizarse en torno a sus intereses y motivaciones. El "pecado" de la escuela, para Illich, es convencernos a toda la sociedad de que el aprendizaje requiere una instrucción basada en un currículum y que la maestría o pericia en el trabajo requiere de cierta titulación escolarizada. De una manera análoga, argumenta con cierta sorna, la escuela opera como la Iglesia convenciendo a sus feligreses de que sus servicios son necesarios para el desarrollo de su vida espiritual.
Illich pone varios ejemplos de cómo podría funcionar una sociedad educativamente anarquista, en la cual los cafés y restaurantes, los locales sociales de los barrios, las fábricas, pudieran convocar personas en torno a ciertos intereses de aprendizaje; en la cual los ordenadores nos facilitaran la conexión con personas a las que podemos enseñar algo que sabemos o de las que poder aprender algo que queremos saber hacer. Es un precursor, en la década de los 70, de lo que actualmente llamamos "comunidades de intereses" en internet (como las comunidades de videogamers o de fans de ciertas sagas literarias o series cinematográficas) y de los "bancos de tiempo", esas redes de intercambio de saberes y favores reguladas no por la remuneración al trabajo, sino por el tiempo de dedicación a enseñar y aprender de otros.
Algunas frases antológicas de Illich:
- Otra gran ilusión en que se apoya el sistema escolar es aquella de que la mayor parte del saber es el resultado de la enseñanza. [O dicho a la inversa: aprendemos de mil maneras diferentes: por imitación, a través del diálogo, resolviendo problema juntos, mediante la práctica, de forma autodidacta, etc. Solo una de ellas, y no la más eficiente necesariamente, es la instrucción diseñada de forma escolar].
- Las oportunidades para el aprendizaje de habilidades pueden multiplicarse enormemente si abrimos el "mercado". Esto depende de reunir al maestro correcto con el alumno correcto cuando éste está altamente motivado dentro de un programa inteligente, sin la restricción del currículum. [Por eso, Illich propone una tarjeta de "educrédito" que se conceda especialmente a los más pobres para que puedas invertirla en las actividades de aprendizaje que necesiten para aprender aquello que quieran aprender]
Y como colofón... la clase. Tomo frases textuales de ustedes que me parece que agregan capas interesantes a la reflexión:
Sobre Ken Robinson:
- "Actualmente es similar, pues nos enseñan a memorizar y a acatar unas normas e instrucciones sin desarrollar un pensamiento crítico. Además, los alumnos son tratados como productos donde todos reciben la misma educación y pretendemos que todos sean iguales" (Ainara). Buen resumen de lo que para Robinson supone la estandarización escolar del mismo programa para todos, la agrupación por edades (y no por niveles de dominio o interés), la pedagogía orientada a la transmisión del mismo contenido (que los alumnos deben aprender a reproducir) y los instrumentos de evaluación diseñados para garantizar la fidelidad de esa repetición. Paulo Freire llamaría a este modelo educativo de reproducción del conocimiento como "educación bancaria".
- "Además de proponer otros métodos, nos inspira a seguir luchando por cambiar este paradigma en la educación y no dejarnos desmotivar por las escuelas que siguen utilizando métodos que matan nuestra curiosidad y creatividad" (Esther).
- "La comparación con una fábrica se refiere a la uniformidad y la rigidez del sistema en lugar de adaptarse a las necesidades únicas de cada estudiante." (Rocío). Sí. De hecho, en otra de sus conferencias famosas ("Cómo escapar del valle de la muerte") Ken Robinson propone crear escuelas que funcionen con una lógica más "agrícola" que industrial, es decir, que proporcionen ambientes de aprendizaje donde cada quien pueda hacer florecer, a su ritmo, sus propios talentos e intereses.
Sobre Sugata Mitra:
- "Es imposible dejar que un niño se eduque con un ordenador, el ordenador no tiene principios sociales ni morales" (Andrea Jiménez). Mi perspectiva: es cierto, pero cualquier currículum o programa contiene principios sociales y morales que no tienen por qué ser legítimos. Los regímenes más autoritarios, de uno y otro signo, y también las democracias liberales (ver Antxo Bastos), nos inculcan ciertos "valores" que, me pregunto, tal vez nos manipulan, condicionan, alienan. ¿En quién confiar? ¿cómo construir esa "dirección moral"?
- "Habla de la importancia de la autoformación y cómo, si se consigue generar interés, puede ser más eficiente que la educación tradicional. Me parece importante enfatizar en la importancia del profesor como organizador, generador de interés y referente intelectual también en estos procesos". (Nacho). Sí, a medida que Sugata Mitra expandió sus experimentos sociales definió su modelo pedagógico como una "educación mínimamente invasiva", donde el profesor debe "invadir poco" la autonomía y libertad del aprendizaje, pero debe apoyar la motivación, facilitar el acceso a recursos de aprendizaje, ser un mediador pedagógico entre la tecnología y el aprendizaje (qué usar, cómo, con quiénes). Que su "invasión pedagógica" sea reducida (en comparación a la que resulta común en un centro de educativo) no significa, por ello, que no sea significativa y valiosa.
- Da pie al debate sobre si los profesores tal y como se estiman actualmente siguen siendo necesarios o si la educación debería estar más orientada al autodidactismo de los niños a través de las tecnologías con el profesor como una figura de asistencia no tan principal (Luna). Me gusta mucho la precisión con la que lo expresas: "figura no tan principal". El profesor transformaría su rol en ese modelo educativo: ya no un enseñante o instructor, sino un "asistente" o asesor del proceso de aprendizaje (como un tutor) y también un "conector" entre quienes aprenden y los recursos, lugares o personas a las que pueden acudir para aprender.
- Se podría entender de la forma en que todo lo que se dice en la escuela es lo único verdadero y lo único que se acepta, es decir, que si no te lo dicta un profesor o no lo aprendes en la escuela no tiene el mismo valor (Noelia). Sí, para Ivan Illich, los más pobres son convencidos de que necesitan la escuela para "salir de su analfabetismo" cultural, de manera que sus propias formas de aprender, sus propias capacidades, quedan así desprestigiadas. En lo personal, he trabajado con proyectos educativos en comunidades indígenas de la Sierra Norte de Puebla (México) y también con mujeres maestras de comunidades semiurbanas humildes de Tlaxcala (México). En muchos casos, sentían vergüenza de comentar sus prácticas sociales, culturales, por considerarlas poco valiosas (por ejemplo, su idioma materno, como el nahuatl).
- En este sentido tenemos que diferenciar entre los términos "saber", "conocer", "memorizar", "aprender". Para mí, en general, "sabemos" poco porque nos conocemos poco como seres humanos. El sistema escolar apoya el status quo, pero sí existen escuelas donde se busca aprender. Me gusta mucho echar la mirada a escuelas orientales. El libro de Ouspensky "En busca de una enseñanza desconocida" habla sobre su maestro, Gurdjieff y cómo él busca un conocimiento perenne en los desiertos y en otras tradiciones. (Kamala). Algo muy interesante de Illich, que no sé si se nota o no en sus ideas, es que migró desde New York a Ocotepec, en Cuernavaca (México). Es un pueblo pequeñito, con tradiciones religiosas muy vivas y otras que podríamos calificar de esotéricas o trascendentales. Por ejemplo, es una zona con varios conventos monásticos, comunidades religiosas de todo tipo y, como curiosidad, es uno de los lugares con más avistamientos de OVNIS de todo México (del mundo?). Todo ello le tuvo que haber dado a Illich una perspectiva menos "occidental"-capitalista del saber, más ecléctica y más "interior". Esa es mi sensación, al menos.
También me ha resultado interesante el contexto histórico que aportan al sistema educativo actual. La relación con la industrialización y con la nueva necesidad de tener trabajadores con cierta formación la conocía, pero no la necesidad de formar burócratas para la gestión del los imperios que comenta Mitra.
ResponderEliminarMe llaman la atención las etiquetas ideológicas que se le ponen a Ilich y a Bastos:
La crítica de Bastos al estado la acompaña con un "y sus empresas aliadas", indicando una conciencia de la relación de los estados actuales con la economía capitalista. Por esa frase, me había dado la sensación de ser el más anticapitalista de estos autores.
En cambio a Ilich se le dice anarquista pero no le encuentro ninguna crítica al estado ni a la propiedad privada, típicas del anarquismo. Es más, las propuestas que hace requieren que las gestionesel estado (becas, bonos, etc.) y nombra como ejemplo positivo la propuesta de becas del neoliberal Milton Friedman. Como dije en clase, me da la sensación de querer deslegitimar el sistema educativo para que haya menos resistencias a la hora de privatizarlo. Por otro lado, intenta legitimar su postura diciendo que, según Marx, la educación de los jóvenes "podía producirse *sólo* en el trabajo", inventándose ese *sólo* que cambia todo el sentido de la frase, insinuando que Marx queria que la infancia trabajase en vez de ir a la escuela. En la "crítica del programa de Gotha" que nombra Ilich, Marx habla de la importancia de concretar un limite de edad por debajo del cual no se puede trabajar, y de combinar el aprendizaje mediante el trabajo productivo con la enseñanza. Además, en el manifiesto comunista se deja aún más claro: "Educación pública y gratuita para todos los niños; abolición del trabajo de estos en las fábricas tal y como se practica hoy".
Conclusión: me desagrada mucho Iván Ilich.
Sí. Es cierto. Etiquetar ideológicamente es siempre complicado (y mentiroso). Y, en concreto, el caso de Ivan Illich es especialmente resbaladizo. Hay quienes lo consideran marxista, por sus críticas al modelo capitalista estadounidense y su compromiso político con los más pobres. Otros lo consideran un libertario, por su crítica feroz al Estado y a sus sistemas de educación o de salud (muchas corrientes de medicina alternativa lo tienen como un referente; también el movimiento de home-schooling). Otros, los más, lo ubican como anarquista, por su actitud anti-institucional y su defensa de la auto-organización de las personas para vivir sus propios intereses, proyectos y estilos de vida.
EliminarLo que yo puedo contarte, de cuando viví en Cuernavaca, es su influencia en las corrientes de izquierda de la región. Y entre otros legados, uno muy especial: se involucró personalmente en sacar de la cárcel a su amigo Paulo Freire, bajo la dictadura brasileña, y lo invitó a Cuernavaca, donde tradujo sus obras al español y le ofreció una plataforma (el CIDOC) para difundir su pensamiento.
Gracias, Nacho, por tu mirada crítica y, cómo esa mirada, enriquece, agita, la clase.
Quería comentar la crítica de Sir Ken Robinson sobre las edades en las escuelas.
ResponderEliminarEn mi opinión si que considero que son necesarias estas separaciones por edades debido a que como sabemos el ser humano tiene un desarrollo durante toda la vida y en cada etapa puede aprender unas cosas u otras.
Creo que unir de manera normal a niños mayores con pequeños sería un atraso para los primeros debido a que pienso que podrían verse arrastrados a seguir los tiempos de los más pequeños para que les pudiesen alcanzar.
Por otra parte considero que los rangos de edades actuales son mejorables debido a que sobre todo cuando son más pequeños se llegan a notar muchas diferencias entre los niños de enero y diciembre cuando estos se llevan prácticamente un año y su desarrollo es distinto. Se debería de investigar claramente si estas diferencias son significativas a nivel escolar y si repercute en los años posteriores
Como conclusión, creo que las diferenciaciones de los rangos de edad son necesarias pero que se debe de cambiar si las diferencias dentro de los años son significativas
Me parece muy interesante lo que señalas. Hay toda una teoría del desarrollo infantil del aprendizaje (con Piaget como autor emblemático) y, en el otro polo de la vida, está cobrando cada vez más importancia la "andragogía" o pedagogía orientada al aprendizaje de adultos. Comparto aquí una entrevista con Malcolm Knowles, uno de sus referentes: (https://www.youtube.com/watch?v=BrDdTgCGYoI).
EliminarEl problema que mencionas de las "aulas multigrado" es muy claro. ¿Cómo evitar el rezago de los más mayores? ¿cómo promover la inclusión de los más pequeños? Es algo que hoy en día aún está en discusión.
Si te interesa esa problemática, un libro de referencia, en el contexto de México, en el que la escuela multigrado es más relevante que en España por la importancia de sus comunidades rurales, es el de Sylvia Schmelkes y Guadalupe Aguila (2019): https://historico.mejoredu.gob.mx/wp-content/uploads/2019/01/La-Educacio%CC%81n-Multigrado_BIS.pdf
Gracias por tu participación en clase y por cómo construyes, a partir de una crítica, una línea de trabajo en las escuelas.
Yo quiero añadir un comentario sobre Sugata Mitra. Primero decir que me parece una buena idea darle un ordenador o algún tipo de dispositivo electrónico a niños que no pueden acceder a ellos, así aunque no puedan acudir a una escuela van a poder aprender algunas cosas. Pero en contraste con esto creo que deberíamos de buscar alguna otra forma de que los niños puedan aprender y educarse, porque esta forma de verlo esta muy bien en países donde faltan recursos, pero si eso se aplica en otros tipos de países a lo mejor podríamos llegar a menospreciar la figura del profesor y la importancia de la escuela.
ResponderEliminarPor ejemplo, en el colegio donde yo estudiaba cada vez que teníamos la oportunidad de estudiar con ordenadores en asignaturas como biología, había muy pocos alumnos que lo usaban de forma correcta. Con esto quiero decir que si no hubiera habido un profesor en el aula que nos enseñará como usarlo; que nos diera los conocimientos previos, no habríamos podido aprender nada realmente.
En conclusión, es mejor tener un ordenador para poder aprender algo que no tener nada; que no tener la posibilidad de aprender. Pero también es necesario un profesor que nos de las instrucciones a seguir, que nos guíe en el aprendizaje. Ya que los conocimientos pueden estar en Internet, pero sin una guía no vas a los vas a comprender.
Hola, Noelia. Dice Alejandro Piscitelli que para poder innovar las organizaciones educativas debemos huir de dos peligros: la "tecnofobia" y la "tecnofilia". Según la primera, toda incorporación de tecnología en el proceso educativo es sospechosa de empeorar las cosas. Según la segunda, la tecnología casi inevitablemente está mejorando y multiplicando nuestro aprendizaje.
EliminarYo leo tu comentario como un argumento a favor de la sensatez. La búsqueda de un equilibrio y, sobre todo, de una misión educativa. ¿Cómo podemos los educadores ayudar a otros a aprender por sí mismos (y con otros) con tecnología? No hay una sola respuesta. Hay muchas. Tal vez te puede interesar asomarte a una de ellas, la de la teoría del Conectivismo y sus implicaciones pedagógicas. Te paso un video que lo resume, creo, bien: https://www.youtube.com/watch?v=XwM4ieFOotA
Gracias por sumarte con esa determinación al ritmo de la clase.
De los autores vistos la semana pasada, el único con el que comparto las ideas es con Ken Robinson, en la parte en la que comenta que las escuelas de hoy día matan la creatividad, bajo mi propia experiencia esto que expone este autor lo he vivido y no solo lo he visto reflejado en mi sino que incluso en el ámbito de trabajo del profesor, siempre se ha visto que cuando un profesor se aleja mas de lo que es una magistral mas controversial llega a ser su clase.
ResponderEliminarQué bueno, Luz, que hay otros autores (Sugata Mitra, Bastos, Ivan Illich) con los que discrepas, pues, como argumenta Rupert Wegerif, esa es la mejor manera de expandir el "espacio dialógico", es decir, nuestro horizonte de conocimiento. Aquí lo explica: https://www.youtube.com/watch?v=JGtes2X_ucw
EliminarTu argumento es muy interesante. Pareciera que los profesores no se atreven a veces a innovar más su pedagogía por estar apegados a su manera previa de dar las clase. Pero en muchas ocasiones, es el alumnado el que achica el territorio de la innovación pedagógica, al estar apegado igualmente a la certidumbre (calificatoria, por ejemplo) y la comodidad que le proporcionan las clases magistrales y lo que Paulo Freire llama "educación bancaria" (es decir, la reproducción de aquello que los profesores imparten).
Por eso en esta clase estamos analizando la educación como algo que sucede en una comunidad, en una organización, donde todos los que formamos parte de ella (y también lo que desde fuera nos condiciona y nos motiva) somos parte, también, de sus problemas y de sus soluciones.
Gracias por hacer oir tu voz, tu perspectiva, en este medio.
Con respecto a la propuesta de Sugata Mitra y al comentario de mi compañera Andrea tengo que decir que estoy de acuerdo con ella y que el ordenador, así como internet y la nube son elementos bastante peligrosos ya que no te enseña lo bueno ni lo malo, te muestra todo sin ningún tipo de filtro, también tenemos que saber que no es lo mismo educar que enseñar, educar es más que enseñar, educar es obtener la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico que te permita reflexionar y desarrollar tu propia opinión sobre lo que te enseñan, en este experimento, los niños únicamente memorizan lo que se les ha impartido desde el ordenador y luego lo expresan, pero no tienen una visión crítica sobre lo aprendido.
ResponderEliminarPor otro lado, es muy interesante que sin la ayuda de un educador sean capaces de aprender todo eso, pero no esta claro tampoco hasta que punto lo están simplemente memorizando y vomitando o hasta qué punto son capaces de comprender y entender lo que están diciendo.
Por eso creo que está muy bien como forma de mostrar al mundo que aunque los educandos no tengan los recursos necesarios, si se los ofreces, no los desperdician, sino que son capaces de usarlos y capaces de aprender lo que se les muestra, pero si que es verdad que esta propuesta tiene una falta de pensamiento crítico por parte de los educandos, y se observa una clara falta de un educador que les impregne del pensamiento crítico necesario.
Victoria Bartolome
Añado, Victoria, una referencia a lo que dices. Es el libro (un ensayo) de Nicholas Carr (2011) "Superficiales: ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes?". Su principal argumento es que la exposición e interacción cotidianas con dispositivos digitales nos está conduciendo a un deterioro cognitivo, haciendo que nuestra mente se vuelva más neurótica, distraída, ansiosa, adicta. Es, de hecho, un debate en alza en los sistemas escolares.
EliminarGracias por tu energía participativa en este curso,
Sergio
Me parece muy interesante la propuesta que hace sir Ken del pensamiento divergente, también conocido como pensamiento lateral, que permite interpretar de distintas formas un mismo problema y encontrar diversas soluciones que en un principio no parecen correctas. Para desarrollar este tipo de pensamiento es importante abrir nuestra mente y no conformarnos con la primera respuesta que se nos ocurra; tenemos que interiorizar, razonar sobre la cuestión y ser capaces de ampliar nuestro campo de visión para poder encontrar alternativas a esa explicación que surge de manera casi espontánea.
ResponderEliminarSe debería fomentar el pensamiento lateral en la educación porque es imprescindible para trabajar la curiosidad y la creatividad, para motivarnos a pensar y a no conformarnos con la primera idea que se nos viene a la cabeza; esto implica un crecimiento personal.
Me gustaría destacar uno de los problemas más famosos de este tipo de razonamiento:
"Un padre y un hijo viajan en coche. Tienen un accidente grave, el padre muere y al hijo se lo llevan al hospital porque necesita una compleja operación de emergencia. Llaman a una eminencia médica pero, cuando llega y ve al paciente, dice: "No puedo operarlo, es mi hijo". ¿Cómo se explica esto?”.
La BBC realizó un experimento donde planteaba este acertijo a un grupo de personas. Es sorprendente cómo mucha gente llega incluso a pensar que el padre no está muerto y no se les ocurre que la “eminencia médica” pueda ser una mujer. Esto demuestra lo interiorizados que tenemos los estereotipos de género: solemos asociar la cirugía con el género masculino y la enseñanza con el femenino.
Enlace al vídeo del experimento: https://youtu.be/AYRg2DPj-FM?feature=shared
Elisa Íñigo
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ResponderEliminarMe gustaría comentar especialmente una frase de la visión de Illich y vista en el cuestionario hecho en clase.
ResponderEliminarSe trata de la siguiente cita: "Otra gran ilusión en que se apoya el sistema escolar es aquella de que la mayor parte del saber es el resultado de la enseñanza". Sobre esta cita tengo que destacar el pensamiento general de que únicamente si tenemos un agente externo que nos enseñe algo y aprendamos de ello intencionalmente se puede denominar aprendizaje, es decir, la generalización del aprendizaje a la enseñanza en las escuelas. Tengo que criticar esta visión y apoyar la de Illich ya que hay algo claro y es que no todo aprendizaje es intencional, si es verdad que siempre hay un agente, un estímulo exterior o alguna situación que nos hace aprender, pero no siempre es intencional. Por ejemplo, hasta hace relativamente poco que no se le dió importancia a la educación en emociones, en la identificación, validación y gestión de las mismas, una gran parte de la sociedad aprendió de ello sin ningún tipo de intencionalidad, aprendió de las experiencias, de situaciones personales o externas, sin tener que pasar por una enseñanza.
La enseñanza es, sustancialmente, intencional, por lo que no podemos esconder o invalidar el resto de aprendizajes que no se dan a través de una enseñanza clara, una enseñanza intencional, en una enseñanza en la escuela.
"Las escuelas son todavía menos eficientes en la creación de circunstancias que alienten el uso irrestricto, exploratorio, de habilidades adquiridas, para lo cual reservaré el término de “educación liberal”. El principal motivo es que la escuela es obligatoria y llega a convertirse en la escolaridad por la escolaridad: una estadía forzosa en compañía de profesores, que paga con el dudoso privilegio de continuar en dicha compañía." Ivan Illich.
ResponderEliminarMe gustó esta cita de Ivan Illich cuando la leí, porque me conectó con el primer eslabón del proceso de socialización de los niños: los padres. La vulnerabilidad, inocencia y apertura de los niños hace que realmente debamos replantearnos cómo compartimos y transmitimos el conocimiento los adultos. Cuando Ivan Illich habla de "dudoso privilegio" de continuar en la compañía de un profesor, es porque realmente no se sabe quién acompaña a los niños. Pero tampoco nos preguntamos quiénes son los padres que acompañan.
Si el problema de tener una escuela es que es una "mala escuela", con profesores malos, entonces es normal que valoremos la posibilidad de eliminarla de la ecuación. Quizá lo interesante es que profundicemos en lo que nos hace ser malos "padres, profesores, acompañantes y/o pedagogos" de los niños.
Una de las críticas de Ivan Illich es el sistema político y religioso que hacen que la escuela sea una organización institucional al servicio de lo artificial, comparándola con las fábricas de producción industrial. Quizá los padres trabajen como máquinas en trabajos repetitivos, todos los días, de 8h a 18h.
¿Acaso ellos no quieren lo mejor para sus hijos?
¡Por supuesto que sí! Pero claro, como adultos, nos dejamos llevar por la inercia de un sistema que se perpetúa. Es necesario que revisemos cómo vivimos la educación ahora, desde nuestra mirada adulta y nos hagamos las preguntas en nuestra vida para ver si podemos trasladarla a otros espacios.
Las preguntas que me hago a mí misma son:
¿Qué es la creatividad para mí?
¿Cuándo soy creativa en mis relaciones sociales?
¿Considero que salirme de mis rutinas hace que se descontrole mi mundo?
¿Qué me dicen mis relaciones interpersonales sobre la relación que tengo conmigo misma?
¿La información que consumo me educa o me entretiene?
¿Busco deliberadamente experiencias que me hagan salir de mi zona de confort?
¿Qué es la inercia para mí?
El discurso de Miguel Anxo Bastos me llama la atención, debido a que afirma que en la escuela pública se adoctrina, algo que hasta cierto punto comparto en cuanto a los modelos de aprendizaje a través de la repetición que ya han sido comentados.
ResponderEliminarEn cualquier caso, hace que me plantee numerosas cuestiones, por ejemplo: si la escuela pública adoctrina, ¿qué se debe hacer con ella?, ¿desvincularla del Estado?, entonces dejaría de ser pública.
Del mismo modo, no podemos privatizar la educación, puesto que todas las personas tenemos derecho a acceder a ella.
¿Debería modificarse el currículum para separar la educación de la subjetividad? A mi parecer, eso es imposible, siempre estaremos influidos por nuestra sociedad y cultura al crear un currículum.
Considero que la utilización de un currículum flexible, que permita al profesorado adaptar el ritmo de aprendizaje y el tipo de tareas, es fundamental para que exista una buena educación. Al igual que defiendo que la adquisición de unos conocimientos básicos es necesaria para la integración del individuo en la sociedad, no en el sentido de "buen ciudadano para el Estado" del que habla Bastos, ni de la educación "industrial" que trata Robinson, sino en el sentido de conocer y comprender quiénes somos, en el de educar para crecer como personas.
El modelo o la metodología que más me ha llamado la atención ha sido la de Sugata Mitra: que los niños sean capaces de construir su propio conocimiento incluso sin haberse formado previamente, la importancia del trabajo en grupo ya que se comparten conocimientos y que lo importante no es encontrar las repuestas sino aprender los métodos para encontrarlas.
ResponderEliminarQuería comentar una reflexión que me ha surgido al haber leído como Mitra ve a los maestros. Este investigador ve al maestro como una figura importante en el proceso de aprendizaje, como una persona que tiene la labor de dar respuestas a los niños y guiarlos en su viaje educativo. Sin embargo, siento que a su vez, hace mucho énfasis en el aprendizaje autónomo, minimizando así la importancia del apoyo de estos agentes. El ejemplo en el que vemos este y el más conocido es ‘’agregue un tutor gratuito’’, en el que permitió a los niños de India que aprendieran por sí mismos con computadoras, y como vimos en clase, comprobamos que esta idea de autonomía y experimentación ha sido incorporada a día de hoy en la educación. Entonces, qué sería lo ideal, ¿que se le diese más importancia a la autonomía o a la guía de los niños? ¿Cómo se podría llegar a un equilibrio en la educación sin llegar a los dos extremos: el adoctrinamiento y la autoctonía? ¿Qué sería lo ‘’mejor’’ educativamente hablando?
ResponderEliminarSilvia Jamard
Yo quiero añadir un comentario sobre el método usado por Sugatra Mitra y su teoría de educación "mínimamente invasiva". Me parece que para que pueda funcionar en la actualidad, debe existir un equilibrio entre la presencia del profesor/guía/maestro y los contenidos que el alumnado quiera aprender. Considero que el papel del profesor debe ser más de guía y no anularse por completo, ya que es puede llegar a ser muy valioso.
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo con ello. Si no tenemos un profesor que nos sirva como guía y como base, no sabremos que buscar ni cómo ni dónde. Un profesor nos puede dar la base de los conocimientos y los sitios fiables, pero los alumnos deberán investigar más a fondo.
EliminarSi dejamos a cada alumno libre es peligroso, pues pueden llegar a informarse de sitios no fiables y creer ciertas cosas que no son realidad. Un ejemplo es wikipedia, ya que es una web que cualquiera de nosotros podemos editar y pasar esa información como verdadera. (Ainara Martín).